Desde luego la letra es tan absurda como la de aquel juego infantil
de nuestra infancia "A la zapatilla por detrás", aunque el mecanismo es
el mismo. Para poder jugar convenientemente hay que reunir a un grupo de
no menos de cuatro participantes, para que la cosa tenga algo de emoción
y preferentemente a partir de tres años, por no eternizarnos en la
explicación de las reglas del juego. Ahora que dicen que los más
pequeños son poco disciplinados este entretenimiento fomenta en ellos no
sólo el sentido musical, porque el juego se acompaña de una canción,
sino la atención y la concetración, porque deben estar pendientes de
cómo evoluciona el recorrido del participante que está de pie en torno
al círculo que se forma.
Pero vayamos a la explicación: Los chavales deben sentarse formando un círculo que otro de los chiquillos rodeará con un pañuelo en la mano, mientras todos cantan con los ojos cerrados la canción. Al finalizar la misma el portador del pañuelo lo dejará caer detrás de uno de los que están sentados; es ahí donde comienza la persecución del nuevo responsable del pañuelo para atrapar al anterior poseedor que, intentará encontrar un hueco en el corro. En ese momento la cantinela vuelve a comenzar.
Am pierdut o batistuţă
Mă bate mămica
Cine află să mi-o deie
Că-i sărut guriţa!
Batista-i parfumată
Se afla la o fată,
La o fată frumoasă
Pe care o iubesc …
Foc, foc, ce vedeţi,
La nimeni să nu spuneţi.
Foc, foc, ce vedeţi,
La nimeni să nu spuneţi.
Ya saben un juego que logra tener a los chavales entretenidos, atentos y respetando las normas..., ¿qué más se puede pedir?